miércoles, 29 de diciembre de 2010

COMUNICADO DE LA COMISION DIOCESANA PRO-NATURALEZA




COMISIÓN DIOCESANA PRO NATURALEZA
MANIFIESTO  “POR NUESTRA TIERRA”
Marcha Infantil “Por Nuestra Tierra”

Amigos y Amigas de Santa Rosa. Desde los más pequeños hasta los más grandes hoy hemos venido hasta San Rafael Las Flores para defender la vida, la paz y la naturaleza.

Siempre se nos ha dicho a los niños que el mundo que tenemos en nuestras manos y que Dios nos ha regalado es lindo, hermoso pero al mismo tiempo muy delicado porque nos da vida:

Nos ofrece el agua, el aire, los alimentos, los animales, pero también nos ofrece la vida a cada uno de nosotros. Por eso la tierra donde vivimos es delicada y hay que cuidarla.

Hoy hemos llegado hasta este pueblo de nuestro Departamento porque todo esto está siendo amenazado y porque está en peligro de muerte.

Hoy vemos que hay personas que solo piensan en su riqueza y compran nuestras tierras para sacar los minerales como el oro y la plata. Pero para conseguir todo esto matan nuestros bosques, los animales y todo lo que hay alrededor. Contaminan nuestros ríos y provocan enfermedades graves a las personas.

Pero lo que es peor, engañan a nuestras gentes sencillas prometiéndoles progreso y paz cuando saben que las tierras ya no producirán alimentos jamás porque la tierra quedó contaminada y que los animales que allí vivían en paz nunca volverán. Y que el agua que ya escasea estará contaminada y cada vez será nos costará más encontrarla.

Hoy, los niños, las niñas y todos los hermanos de Santa Rosa queremos levantar nuestra voz para que escuchen que queremos la vida, la paz, el respeto por la naturaleza y un mundo mejor y más justo para todos. En nombre de todos los niños y niñas de nuestra tierra: Señores de la Mina: déjennos vivir en paz. Sí a la vida y no a la minería.

San Rafael las Flores 29 diciembre de 2010

MANIFIESTO DE LA COMISION DIOCESANA PRO-NATURALEZA, DIOCESIS DE SANTA ROSA DE LIMA.

martes, 28 de diciembre de 2010

¡VAMOS A LA EUCARISTIA!

La Eucaristía es la consagración del pan en el Cuerpo de Cristo y del vino en su Sangre que renueva mística y sacramentalmente el sacrificio de Jesucristo en la Cruz. La Eucaristía es Jesús real y personalmente presente en el pan y el vino que el sacerdote consagra. Por la fe creemos que la presencia de Jesús en la Hostia y el vino no es sólo simbólica sino real; esto se llama el misterio de la transubstanciación ya que lo que cambia es la sustancia del pan y del vino; los accidente—forma, color, sabor, etc.— permanecen iguales.

LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTIA

La institución de la Eucaristía, tuvo lugar durante la última cena pascual que celebró con sus discípulos y los cuatro relatos coinciden en lo esencial, en todos ellos la consagración del pan precede a la del cáliz; aunque debemos recordar, que en la realidad histórica, la celebración de la Eucaristía ( Fracción del Pan ) comenzó en la Iglesia primitiva antes de la redacción de los Evangelios.
PAN Y VINO PARA LA CELEBRACION

Los signos esenciales del sacramento eucarístico son pan de trigo y vino de vid, sobre los cuales es invocada la bendición del Espíritu Santo y el presbítero pronuncia las palabras de la consagración dichas por Jesús en la última Cena: "Esto es mi Cuerpo entregado por vosotros... Este es el cáliz de mi Sangre..."

NUESTRO ENCUENTRO CON EL SEÑOR EN LA EUCARISTIA

Necesariamente el encuentro con Cristo Eucaristía es una experiencia personal e íntima, y que supone el encuentro pleno de dos que se aman. Es por tanto imposible generalizar acerca de ellos. Porque sólo Dios conoce los corazones de los hombres. Sin embargo sí debemos traslucir en nuestra vida, la trascendencia del encuentro íntimo con el Amor. Resulta lógico pensar que quien recibe esta Gracia, está en mayor capacidad de amar y de servir al hermano y que además alimentado con el Pan de Vida debe estar más fortalecido para enfrentar las pruebas, para encarar el sufrimiento, para contagiar su fe y su esperanza. En fin para llevar a feliz término la misión, la vocación, que el Señor le otorgue.
 
VISITAR A JESUS EN EL SAGRARIO
Si apreciáramos de veras la Presencia real de Cristo en el sagrario, nunca lo encontraríamos solo, únicamente acompañado de la lámpara Eucarística encendida, el Señor hoy nos dice a todos y a cada uno, lo mismo que les dijo a los Apóstoles "Con ansias he deseado comer esta Pascua con vosotros " Lc.22,15. El Señor nos espera con ansias para dársenos como alimento; ¿somos conscientes de ello, de que el Señor nos espera el Sagrario, con la mesa celestial servida.? Y nosotros ¿ por qué lo dejamos esperando.? O es que acaso, ¿ cuando viene alguien de visita a nuestra casa, lo dejamos sólo en la sala y nos vamos a ocupar de nuestras cosas.?

Eso exactamente es lo que hacemos en nuestro apostolado, cuando nos llenamos de actividades y nos descuidamos en la oración delante del Señor, que nos espera en el Sagrario, preso porque nos "amó hasta el extremo" y resulta que, por quien se hizo el mundo y todo lo que contiene (nosotros incluidos) se encuentra allí, oculto a los ojos, pero increíblemente luminoso y poderoso para saciar todas nuestras necesidades.(Fuente: Aciprensa)